En un mundo en constante cambio, la educación superior se enfrenta al desafío de reinventarse. Miguel Arrufat Pujol, al frente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), está marcando el rumbo hacia un nuevo modelo universitario donde la digitalización, la colaboración y la adaptación al estudiante son los pilares fundamentales.
La educación superior vive una era de transformación sin precedentes. La digitalización acelerada, las nuevas demandas de un mercado laboral en constante evolución y el cambio en el perfil de los estudiantes están obligando a las universidades a repensar su misión y su funcionamiento. En este escenario de cambio, dicha institución se ha consolidado como un referente de innovación y adaptación.
Las siguientes líneas desgranan las claves que definirán los futuros de la educación superior, un futuro que en UNIR ya es presente. La universidad, nativa digital, ha demostrado que es posible ofrecer una formación de máxima calidad, flexible y accesible, rompiendo las barreras del tiempo y el espacio.
La digitalización: más allá de la clase online
La pandemia nos enseñó que la tecnología era una herramienta imprescindible para garantizar la continuidad de la educación. Sin embargo, la propuesta de UNIR va mucho más allá de la mera transposición de la clase tradicional al entorno online. La universidad ha desarrollado un modelo pedagógico propio, centrado en el estudiante y apoyado en un ecosistema tecnológico avanzado.
Como explica el propio Arrufat, “la digitalización ha demostrado ser una herramienta imprescindible para garantizar el acceso y la calidad educativa”. Pero advierte: “aquellas que no incorporen recursos tecnológicos estarán destinadas a la irrelevancia”.
UNIR ha integrado la inteligencia artificial y el análisis de datos para personalizar la experiencia de aprendizaje. Plataformas como los asistentes virtuales, que operan sobre un “lago de contenidos” curado por los propios docentes, permiten resolver dudas, profundizar en la materia y recibir un feedback constante y adaptado a su progreso.
Este enfoque se complementa con metodologías activas que fomentan la participación y el aprendizaje práctico. Laboratorios virtuales y simuladores 3D, como los que ofrece Labster, permiten a los alumnos experimentar y aplicar sus conocimientos en entornos realistas.
El estudiante centennial: el nuevo protagonista
La generación centennial, que en 2025 representará el 75% de la fuerza laboral, ha crecido en un entorno digital y tiene unas expectativas muy claras. Son nativos digitales, están permanentemente conectados y demandan una experiencia educativa ágil, interactiva y alineada con sus necesidades y expectativas.
UNIR ha sabido conectar con esta nueva generación. Su modelo flexible, que permite compatibilizar los estudios con la vida profesional y personal, y su apuesta por una comunicación directa y transparente, han sido clave en su éxito. El centro se ha convertido en un ecosistema donde el estudiante no es un mero receptor de información, sino el verdadero protagonista de su aprendizaje.
Colaboración y concentración: las tendencias globales
El futuro de la educación superior es colaborativo. En el panorama global, las universidades están avanzando hacia modelos de concentración y colaboración. La creación de redes internacionales y las alianzas entre instituciones, tanto públicas como privadas, son esenciales para compartir recursos, atraer talento y mejorar la competitividad.
En países como Brasil o Estados Unidos, los grandes grupos educativos ya dominan el mercado. En Europa, la tendencia empieza a ser similar. UNIR, como parte del Grupo Proeduca, se beneficia de las economías de escala y de una mayor capacidad de inversión en innovación y tecnología. Esta posición le permite establecer alianzas estratégicas que enriquecen su propuesta académica y cultural.
Un ejemplo inspirador es el de Reino Unido, donde varias universidades han desarrollado plataformas digitales conjuntas con la participación de capital privado para fomentar la innovación. Este tipo de iniciativas, que combinan lo mejor del sector público y el privado, son el camino a seguir.
Retos sociales y crecimiento de la demanda
El acceso a la educación superior sigue siendo un desafío en muchas partes del mundo. En países como India, Brasil o Ecuador, la demanda supera con creces la oferta. En este contexto, la educación online se presenta como una solución eficaz para ampliar el acceso y reducir las desigualdades.
En España, las previsiones también apuntan a un crecimiento sostenido de la demanda, especialmente en los programas de posgrado. Un estudio publicado en Nueva Revista proyecta que los matriculados en másteres en universidades privadas no presenciales aumentarán más de un 40% hasta 2035. Este crecimiento viene impulsado por la necesidad de especialización y la aparición de nuevas disciplinas ligadas a la tecnología, como la robótica o la inteligencia artificial.
La Universidad Internacional de La Rioja está preparada para dar respuesta a esta demanda creciente. Ofrece una oferta académica en constante actualización y una metodología que garantiza la máxima calidad y el rigor académico. La universidad se consolida así como un motor de desarrollo social y económico, capaz de formar a los profesionales que liderarán la transformación de nuestra sociedad.
Un modelo que conecta con el mercado laboral
La propuesta de UNIR no solo destaca por su innovación tecnológica y pedagógica, sino también por su capacidad para conectar con las necesidades del mercado laboral.
Hoy, existe una brecha denominada “la última milla” entre la formación universitaria y las competencias que realmente demandan las empresas. Para cerrar esta distancia, ha establecido alianzas con empresas e instituciones de todo el mundo, facilitando prácticas profesionales y proyectos reales que enriquecen la formación de sus estudiantes.
Además, la universidad ha apostado por una oferta académica en constante evolución. Incluye titulaciones y especializaciones en áreas emergentes como la inteligencia artificial, el análisis de datos, la ciberseguridad o la transformación digital. Disciplinas que están experimentando un crecimiento exponencial y que serán clave en el mercado laboral de los próximos años.
La investigación como motor de innovación
Otro de los pilares de su modelo es la investigación. El Instituto de Investigación, Innovación y Tecnología Educativas (UNIR iTED) ha logrado posicionar a la universidad en el mapa de la investigación europea. Obtiene financiación de la Unión Europea para múltiples proyectos en áreas estratégicas como la Inteligencia Artificial, el Bienestar Social y la Ciberseguridad.
Esta apuesta por la investigación de excelencia contribuye al avance del conocimiento, enriquece la docencia, y permite que los estudiantes se beneficien de los últimos avances en sus respectivos campos.
Una visión de futuro para la educación iberoamericana
La visión de Arrufat trasciende las fronteras de UNIR y se proyecta hacia el conjunto del sistema universitario iberoamericano. En sus intervenciones en foros internacionales, ha defendido la necesidad de una mayor colaboración entre universidades, tanto públicas como privadas, para hacer frente a los retos comunes. La creación de redes, el intercambio de buenas prácticas y la colaboración en proyectos de investigación son, en su opinión, fundamentales para elevar la calidad del conjunto del sistema.
Asimismo, aboga por una mayor colaboración público-privada, siguiendo el ejemplo de países como Estados Unidos o Reino Unido. Esta colaboración permitiría aunar recursos, compartir riesgos y acelerar la innovación, beneficiando al conjunto de la sociedad.

